La pobreza de ideas es una característica saltante de estas elecciones. Faltan visiones de país y sobran recetas técnicas. Salvo excepciones como Mendoza y Barnechea, el resto asume la campaña como un debate entre experiencia o renovación, pero para hacer lo mismo. Por ello, algunos analistas han destacado la ausencia de planteamientos de fondo como la clave de nuestros días. Entre otros se halla un artículo del sociólogo Osmar Gonzales en Otra Mirada titulado “Qué nos pasó”. Voy a revisar su argumento y conclusiones.
Antonio Zapata
Sinesio López
La política y la campaña no son la misma cosa, pero se complementan. La política alude a la definición de los enemigos y de los adversarios y a la construcción de un conjunto de las herramientas necesarias para librar la lucha por el poder (las ideologías, los programas, las representaciones y las organizaciones, las estrategias, las coaliciones). La campaña se refiere a la elaboración de mensajes, a la construcción de discursos, a las estrategias de comunicación y de difusión en los medios masivos y al financiamiento de la misma.
Felix Jiménez
Decir que las micro y pequeñas empresas de nuestro país no pueden liderar solas el crecimiento y desarrollo, es una verdad de Perogrullo.
Humberto Campodónico
Ha dicho Pedro Pablo Kuczynski que “es peligroso devaluar demasiado si el sector privado tiene importantes deudas corporativas en dólares, que equivalen más o menos al 18% del PBI” (Caretas, 7 de enero). Dejemos para más adelante las implicancias de esta afirmación y veamos de cerca las cifras y los actores.
Sinesio López
Uno de los temas más importantes de discusión política en el siglo XX fue el tamaño del Estado. A comienzos de ese siglo “los sectores estatales consumían en la mayoría de los países occidentales y en Estados Unidos poco más del 10% del Producto Interior Bruto (PIB), en los años ochenta absorbían casi el 50 % (y el 70% en el caso de Suecia socialdemócrata)” (Fukuyama, 2004 : 18 ).
Alberto Adrianzén
José Natanson, director de Le Monde Diplomatique, edición Cono Sur, planteaba en un artículo de esta revista («La nueva derecha en América Latina», LMD, Nº.185, nov. 2014) que en América Latina estaba apareciendo una nueva derecha. Para él, los resultados de las elecciones en Brasil, el liderazgo de Henrique Capriles en Venezuela y las encuestas en ese momento en Argentina, pintaban un «paisaje electoral más competitivo que el del pasado».
Humberto Campodónico
Según cifras del INEI, en el IV Trimestre del 2013 las personas naturales crearon 42,468 empresas, a nivel nacional. La cantidad es importante y demuestra que muchas personas quieren establecer algún tipo de “negocio”. Dice también el INEI que el 29.5% de las nuevas empresas declararon que su negocio era el comercio al por menor, un 15% adicional era para “comercio al por mayor” y un 14.6% para “otros servicios”.
Germán Alarco
Dentro de la perspectiva neoliberal existe la percepción de que todas las transferencias de propiedad de empresas locales hacia grupos extranjeros son positivas, tanto para la firma como para la economía local. Esto no es real, ya que existen muchos casos en que la venta, fusión u absorción no ha beneficiado a los accionistas minoritarios, a los trabajadores, ni al país. Un caso extremo es el de la privatización de AeroPerú que terminó en la quiebra por su accionista extranjero.
Sinesio López
El fin del boom exportador es también el agotamiento del piloto automático que dejaba de lado al Estado y a la política. La desaceleración económica y la recesión que se anuncia requieren el retorno de un Estado más activo y la revaloración de la política como un espacio en el que se resuelven los problemas y los sueños de la gente.
Humberto Campodónico
Otra vez ha comenzado la campaña contra Petroperú, afirmando que la empresa mantiene altos los precios para así “hacer caja” y financiar la Refinería de Talara. El objetivo es múltiple: generar una corriente negativa en la opinión pública hacia Petroperú; demostrar que toda empresa pública es mala per se y, claro, no formular ninguna política energética desde el Estado para que los privados sigan haciendo y decidiendo como les da la gana.
