Víctor Vich*
Estos estudiantes no protestan por algo que los afectará directamente. Más bien, protestan por otros, por los demás, por los que vienen. No protestan por sí mismos, no defienden su interés individual. Han levantado la voz como un acto de solidaridad por una causa común, por una idea muy distinta acerca de cómo debe gestionarse una universidad.
