"El Perú es un país informal, es nuestra histórica, particular y estructural realidad. La formalidad es la excepción, quimérica y utópica. A inicios del siglo pasado Basadre lo graficó como el Perú Real versus el Perú Formal y a finales de este siglo Matos Mar describe la integral informalidad como la acción social que sustituye la ausencia estatal y lo llamo “el desborde popular del estado”; poco después, desde otra orilla, De Soto, Ghersi y Guibelini diagnosticaron la informalidad como exceso o sobre presencia del estado en “el otro sendero”.