Es usual que en vísperas de realizarse las elecciones para elegir al próximo presidente de la república, se produzca la vorágine de encuestas, análisis, previsiones, anticipos de resultados, y hasta adivinanzas, acerca de quién resultará elegido de los diez y nueve candidatos que se han presentado.
Ese fenómeno es reiterado, de un lado y del otro: es decir, no debe llamar la atención la cantidad de candidatos ni tampoco el esfuerzo de interpretación de nuestros analistas. Hay bastante materia para seguir especulando hasta el próximo 10 de abril.