Francisco Pérez García
En un país como el nuestro, que se debate entre la pandemia y las limitaciones propias de una nación que aún no alcanza el desarrollo económico y social que se necesita, cualquier cosa puede ocurrir con una clase política que juega un partido aparte tratando de promover y defender normativas afines a sus intereses particulares o a los líderes de turno de las agrupaciones políticas que los albergan.
