La operación militar en Venezuela, el petróleo y el dólar (Parte II)
Félix Jiménez, Economista Ph. D.
Erosión del Sistema Monetario Petrodólar y de la hegemonía del dólar
Este proceso de erosión parece haberse acelerado en los últimos tres o cuatro años. Como señalamos, la intervención militar en Venezuela no fue solo por el control del crudo, sino por el riesgo de que el comercio mundial de crudo, deje de hacerse, de manera predominante en dólares. Es decir, si todo el comercio del crudo de Venezuela—país que tiene las mayores reservas, 303 mil millones de barriles—, se realizara en otras monedas, se aceleraría la pérdida de la hegemonía del dólar y del sistema financiero estadounidense. Es importante tomar en cuenta que cerca del 50% de las reservas de Petróleo del mundo se encuentra en Venezuela (19.4%), Arabia Saudita (17.1%) e Irán (13,3%). Si le agregamos Rusia (5.1%) y Canadá (10.9%), los cinco países concentran el 65.8 % de las reservas.

Existen hechos que han iniciado la erosión del Petrodólar y la reducción de la demanda global de dólares. El 9 de junio de 2024 Arabia Saudita decidió no renovar el acuerdo Petrodólar dando por terminada una relación con Estados Unidos que duró 50 años, abriendo la posibilidad de vender el crudo en otras monedas (como el yuan chino o el rublo ruso). Rusia también incrementó el uso del yuan para el pago de sus exportaciones de energía, luego de las sanciones en su contra, desde el inicio de la guerra con Ucrania en febrero de 2022. Desde 2023, los países del BRICS comercian el petróleo y otros bienes en monedas locales.
En setiembre de 2018 Venezuela y China firmaron acuerdos de cooperación estratégica en materia de petróleo, minería, economía, seguridad, tecnología y salud. En agosto de 2025 la empresa privada china Concord Resources Corp (CCRC) firmó un acuerdo de 20 años para desarrollar pozos petroleros, planeando invertir más de 1.000 millones de dólares en un proyecto para producir 60.000 barriles por día de crudo para finales de 2026.
Por último, en los acuerdos celebrados por Venezuela, durante 2025, con China y Rusia, se estableció la creación de una alianza multilateral con el objetivo de proporcionar apoyo político, económico y militar para contrarrestar las sanciones de Estados Unidos: China aportaría financiamiento y tecnología a cambio de petróleo y recursos, y Rusia armamento y defensa, con lo cual se consolidaría un bloque que menoscabaría la hegemonía estadounidense. El detalle es como sigue. En mayo de 2025 los presidentes Nicolás Maduro y Vladimir Putin firmaron un acuerdo con vigencia de 10 años que comprende: creación de una infraestructura financiera independiente del SWIFT, para facilitar los pagos e inversiones; renovación de proyectos conjuntos en petróleo y gas entre PDVSA y las empresas Rosneft y Gazprom, más 19 nuevos proyectos de cooperación que se sumaron en diciembre de 2025; y, además, cooperación en seguridad, defensa y transporte. Los acuerdos con China comprenden básicamente transferencia tecnológica y apoyo geopolítico: en julio se firmaron acuerdos en áreas técnicas y el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial; uso prioritario de tecnología de la marca Huawei, en telecomunicaciones; y, apoyo a la Soberanía Política de Venezuela.
Ciertamente, debido a la operación militar de captura contra el presidente Maduro, la puesta en operación de estos acuerdos recientes es incierta. Por las declaraciones del presidente Trump, que supuestamente tomaría el control del petróleo y del gobierno, se ha puesto en duda los derechos de propiedad de China y Rusia sobre activos energéticos y petroleros en el país. También es importante mencionar que, según información posterior a la operación militar contra Venezuela, el porcentaje de las transacciones del crudo que se realiza en dólares disminuyó hasta el rango de 70% y 75%. El yuan chino y el euro aumentaron su participación mediante acuerdos bilaterales con Rusia, Irán y algunos países africanos.
Es claro que las sanciones, amenazas y tensiones geopolíticas están intensificando la desdolarización, aunque el dólar sigue siendo la moneda de reserva global y la infraestructura financiera sigue adaptada al dólar. Sin embargo, de acuerdo con el Santander Private Banking International de abril de 2023, la cuota del dólar como moneda de reserva ha bajado del 71% en 1999 a cerca del 60% en 2022. La guerra entre Rusia y Ucrania, precipitó, según este informe, el proceso de desdolarización en todo el mundo. Los países occidentales excluyeron a Rusia de las finanzas mundiales occidentales; sus bancos fueron excluidos del sistema SWIFT; y, se congelaron los activos de reserva de su banco central. Todos estos hechos, según el mismo informe, constituyeron una llamada de atención para China, Turquía y otros países que no están alineados con las políticas occidentales. De otro lado, según el reporte de EBC Financial Group de octubre de 2025, el porcentaje de participación del dólar en las reservas mundiales de divisas cayó al 57.7 % en el primer trimestre de 2025, marcando «una continua erosión de su otrora inexpugnable dominio».
Por otro lado, las reservas totales de divisas de China (que incluyen dólares, euros, yenes, oro y otros activos) ascendía a 3,339 billones de dólares a setiembre de 2025. Este es el nivel más alto desde 2015. Además, China ha comprado oro aumentando sus reservas a 74.06 millones de onzas troy finas (2,303.52 toneladas) valoradas en 283,000 millones de dólares. «Este giro estratégico del dólar al oro, combinado con la revolución de los vehículos eléctricos que amenaza al sistema del Petrodólar y las persistentes tensiones geopolíticas, sugiere que el reinado del dólar, como moneda de reserva indiscutible del mundo, enfrenta su desafío más serio en generaciones» (https://www.ebc.com/es/forex/272359.html).
Por último, hay que mencionar que también se han implementado sistemas de pago alternativos al SWIFT como: el CIPS (Cross-Border Interbank Payment System) para yuanes en octubre de 2015 y el SPFS (Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros) creado por el Banco Central de Rusia a partir de 2014, y que se puso en funcionamiento total a partir de 2017. Ambos sistemas se pueden interconectar para operar en rublos y yuanes. Asimismo, hay otras iniciativas como el BRICS Pay (red para interconectar bancos centrales y comerciales de los BRICS para facilitar transacciones en monedas locales) y el sistema indio UPI (Interfaz de Pagos Unificados de India). Todos buscan reducir la dependencia del sistema SWIFT.
A modo de conclusión
Si la tendencia de los cambios mencionados anteriormente continúa, la pérdida de hegemonía del dólar como reserva mundial es inevitable. La capacidad de influencia económica de Estados Unidos en Medio Oriente, se está reduciendo notablemente con el avance de acuerdos energéticos y comerciales en yuanes, euros y rublos. Arabia Saudita está diversificando sus alianzas económicas y políticas, buscando fortalecer sus relaciones con países como China y Rusia. De otro lado, Rusia y China han promovido el uso del yuan en contratos energéticos también en Asia. Hay una demanda creciente de oro y plata por parte de China y otros países, y de los bancos centrales, para protegerse de una fuerte depreciación de la moneda estadounidense. Si Estados Unidos pierde el control económico en Medio Oriente (zona en la que se encuentra Irán, país al que acaban de someterlo a una fuerte «asfixia financiera») y fracasa su control del petróleo venezolano, el dólar perdería significativamente su estatus de moneda de reserva global provocando una seria crisis financiera y económica.
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(*) Félix Jiménez, Economista Ph. D. Profesor de la PUCP
