Todo indica que la crisis del Partido Popular Cristiano (PPC) es la punta de iceberg que esconde un problema mayor: la crisis de los partidos políticos que han sido los pilares del regreso a la democracia en los ochenta, como también de aquellos que surgieron con el regreso de la democracia en el 2000 luego de la caída de Alberto Fujimori. Ello expresa no solo el fin de un ciclo político sino también una crisis mayor que mostraría las enormes dificultades por construir representaciones políticas que vayan más allá de la lógica fujimorista.