Se acercan las elecciones del 2016. La campaña ha empezado y ni siquiera los partidos, frentes, movimientos, colectivos o como quieran llamarse han acordado sus planchas. Y esa es la primera razón para tener elecciones sin democracia. Las organizaciones electoristas son esencialmente autoritarias, personalistas. Están dirigidas por caudillos (Toledo y Perú Posible, García y el APRA o el frente social que le servirá otra vez de fachada, Kuczynski y su Alianza por el Gran Cambio, Acuña y su Alianza para el Progreso, etc.) o clanes familiares como el fujimorismo y el humalismo.