La educación es política. DEBE serlo. Quien te dice que la educación no es política, miente. O, en su versión maquiavélica, busca que creas que es posible educar sin política para disfrazar su propia ideología. ¿Por qué? Porque cuando se educa, se educa a ciudadanos y ciudadanas no a robots técnicos que distingan solo el nombre de los colores, sepan sumar y restar o leer y escribir. En las aulas no se imparte conocimiento técnico únicamente. Se imparte CONOCIMIENTO (en mayúsculas) y, por lo mismo, valores y principios.