El paradigma industrial vigente está construido sobre la cuarta revolución mundial de las fuerzas productivas. En efecto, las fábricas- laboratorios, las famosas fablabs, trabajan en las fronteras de la Neurociencia en que el ser humano cual Prometeo moderno acomete el reto superior de manipular el cerebro humano para incorporarlo a sistemas productivos. La usa así como medio de aprendizaje directo e instantáneo mediante la reorganización de las conexiones sinápticas entre neuronas.
