Helsinki. Considerada la primera potencia de la educación a escala global, donde el libro de papel está por desaparecer y la palabra corrupción “ni siquiera aparece en los diarios”, los ciudadanos de Finlandia tienen uno de los promedios de escolaridad más altos, 40 por ciento de ellos cursó estudios universitarios y 84 por ciento concluyó el bachillerato, muy lejos del segundo grado de secundaria que en promedio tienen los mexicanos.
