Luis Salgado: Alan García debe dar explicaciones sobre su relación con Odebrecht

Por: 

Francisco Pérez García

ENTREVISTA

Se reconoce como un aprista militante, seguidor de Haya De La Torre, hoy lejos del partido y “orgulloso de haber roto con esa gente”. Luis Salgado, conoce el “Alanismo” por dentro, ha sido objeto de su “ego colosal” y considera que García Pérez es un personaje que le ha hecho daño al Apra y espera que esta vez la justicia si llegue al expresidente, quien ha sido incluido por la Procuraduría AdHoc del caso “LavaJato” en la investigación de las irregularidades en la Línea Uno del Metro de Lima. 

Salgado recibe a Otra Mirada en su departamento, nos entrega su carta de presentación: el “Manifiesto a los Apristas” documento escrito entre el 2008 y el 2009, en el fragor de la lucha por la secretaría general del partido de la estrella. 

“Ahí yo trato de recopilar el sentimiento del espíritu aprista: el de la defensa de los derechos humanos y la cercanía con el pueblo”, nos señala. Comenta un par de cosas de la coyuntura política, del caso “LavaJato” y del accionar del Sistema de Defensa Jurídica del Estado, ante este proceso y las investigaciones por el aeropuerto de Chinchero y la Carretera Interoceánica, el cual podría incluir al actual presidente, pero de eso hablamos después. Hoy estamos aquí para hablar de Alan García y de la explosión del caso más grande de corrupción de la historia brasilera que hoy le salpica a nuestro país.  

La procuraduría del caso “LavaJato” ha incluido a Alan García en su acusación por el tema del Tramo 1 y 2 de la Línea 1 del Metro de Lima, y los pagos que Odebrecht habría realizado para ser beneficiado. ¿Al fin la justicia está cerca de él?

Las cosas van cayendo por su propio peso. En un estado de derecho cuando hay indicios que se cruzan, además de una teórica autonomía de poderes, esto es  algo inevitable. Como abogado creo que García tiene mucho que explicar y veo que es difícil que sus explicaciones sean satisfactorias. Y es que agrede a la lógica pensar que funcionarios de tercer o cuarto nivel, como (Edwin) Luyo, (Jorge) Cuba o (Oswaldo) Plascencia, realicen estas transacciones multimillonarias sin conocimiento o luz verde del jefe político superior de todos ellos que era el presidente o el jefe del sector que era el ministro de ese entonces, Enrique Cornejo (1)

La procuraduría haciendo uso de lo que dijo Jorge Barata y atando cabos -como por ejemplo la ley especial para que Odebrecht pueda contratar a pesar de tener procesos con el Estado, el decreto de urgencia por el cual se autorizaba al ministro de Transportes a que transfiera 46 millones de dólares aproximado de un proyecto ya en ejecución hacia otro proyecto-  está generando esto, donde jurídica y procesalmente Alan García debe dar una cuenta pormenorizada de ello. 

Además porque el tren eléctrico era un proyecto personal de García. Incluso al final de su primer gobierno se supo del caso Siragusa...

Ese caso que prescribió. La prescripción que no excluye ni exonera de responsabilidad. Pero en esta ocasión hay otros elementos como los cables de la embajada brasilera donde los diplomáticos en Lima le explican a su Cancillería en Imaraty estando en Palacio de Gobierno, que durante una ceremonia de recepción al presidente de Bolivia, Evo Morales, se acercan Jorge Del Castillo (Premier de García) y Verónica Zavala (ministra de Transportes) a uno de los embajadores, para decirle –y eso ha sido transcrito en su cable- que deseaban que Odebrecht ganara la licitación y continuara con el trabajo y que incluso se podía variar el contrato.

Entonces conociendo a Del Castillo, viendo su posición como jefe de la PCM, amigo y abogado de García  y conociendo a Alan y la forma en que controla todo, no se puede decir pues que Del Castillo va a actuar por cuenta propia. Hay otro punto en ese cable de lo cual no se puede dudar. Barata llegó 16 veces a Palacio de Gobierno. 

¿Cuántas veces se vio con García? Eso es lo que hay que determinar. 

Barata viaja al Cusco después con Alan García  Enrique Cornejo quien ha mantenido un silencio igual que García -parece que por el momento hay un pacto de no agresión entre ellos - decía que pasa esto y señala que Barata se reunió con García en el avión presidencial y no se sabe de qué hablaron. Y la coincidencia es que regresando del Cusco, Alan llamó a una reunión urgente del consejo de ministros para discutir el tema del tren.

Pero García dice que son hechos circunstanciales, que incluso el vuelo no estaba programado sino que hubo un retraso y así fue que Barata viajó con él. 

Sí, eso es lo que él quiere dejar, que se vea como una circunstancia casual. El fondo es que esto requiere una investigación prolija. Por ello, espero que la fiscalía de Pablo Sánchez y el Poder Judicial actúen al nivel. Hay preocupación sobre esto porque al fin y al cabo un estado democrático lo es en la medida que funcionen las instituciones. 

“LavaJato” atraviesa de forma transversal a todos los gobiernos postFujimori, excepto el de Valentín Paniagua. ¿Podemos decir que la corrupción hizo fracasar la transición democrática? 

No sé si fracasó, no podemos hablar de capítulos cerrados, yo creo que la transición debe continuar y recuperarse. Pero sí hubo una decepción y es que uno de los actores que debió asumir su rol central y actuar de acuerdo a las circunstancias y que defeccionó, fue Alejandro Toledo. En julio del 2001 cuando Toledo derrota a García, en el fondo sabíamos que era el inicio de una nueva etapa en el país, en el primer año y medio hubo un ímpetu en la lucha contra la corrupción, pero ahora atando cabos sabemos porque Toledo, si es que ya pensaba en enriquecerse,  se frenó en ese combate sostenido, estructural e inteligente contra la corrupción metastásica que había golpeado fuertemente al Perú. 

Usted formó parte del Sistema de Defensa Jurídica del Estado, ¿cómo observa la actuación de la jefa de procuradores, Julia Príncipe y las que están en el caso “LavaJato”? Sobre todo ahora que son fustigadas por el gobierno por las recientes investigaciones por el caso Chinchero. 

Es una buena señal en principio, He visto las quejas del premier (Fernando) Zavala diciendo que les falta profesionalismo, objetividad, diciendo que no se puede abrir investigación por unas fotos. Pero creo que debe haber un seguimiento, no se debe dogmatizar. Creo que en un estado de derecho donde se supone que la independencia de poderes funciona debe haber una procuraduría de este nivel, con inteligencia y eficacia. 

Si la calidad de las abogadas Katherine Ampuero y Liliana Meza están al nivel de lo que deberían estar, espero que así sea. Tengo dudas, no en su calidad profesional sino en los lazos, que Julia Príncipe tiene con Alan García a través de Moisés Tambini y yo lo he dicho varias veces. 

Teóricamente la procuradora del Estado es la que preside el sistema de defensa y nombra a los procuradores y en un caso como “LavaJato” se debe tener extremo cuidado en la conducción de los procuradores y también de sus jefes en este caso Príncipe y la ministra de justicia y el mismo presidente de la República. Entiendo que están evaluando la conducta y comportamiento profesional de las procuradoras, tal como ha pedido Zavala... 

Pero Julia Príncipe entró por la puerta grande tras sus encontrones con Nadine Heredia.

Pero era solo con Nadine Heredia y Ollanta Humala o con Toledo… pero con García no. En este caso era una justicia media tuerta. 

Tiene suerte entonces Alan García...
No sé si suerte pero es que estamos con actores en vivo y en directo las 24 horas del día. Tenemos al premier cuya hermana, Verónica Zavala, puede ser procesada por el caso “Lavajato”. O la norma que permitía a empresas procesadas contratar con el Estado. Y todo lo que vino después con la declaración de Barata donde involucran a Graña y Montero y a JJ Contratistas generales.

Pero ese es el sector privado, en este caso brasilero que se involucra con altos actores del poder político. Y este tema que tenemos los peruanos requiere no solo de conocimiento sino también de coraje, de cierta valentía para enfrentar eso y asumir las consecuencias. 

Te lo digo por experiencia personal, en su momento denuncié -y me costó el puesto- porque denuncié un caso de inmoralidad de casi 100 millones de soles, y en el tema de Conga que fue el primer tema serio que tuve con Humala y (Juan) Jiménez (Mayor) porque era una cosa distinta de lo que conversé con Humala sobre la consulta previa y resulta que cuando llega dice “Conga Va”… y yo traté de conversar con él, me recibió (Eduardo) Roy Gates (ex abogado de Nadine Heredia y asesor de la pareja presidencial) por una hora, escribió una nota y se fue y ya sabemos cómo terminó.

Hay que saber correr riesgos. Esto supone una actitud no solo del periodismo acucioso, valiente que no está dispuesto a corromperse, que no es “mermelero”, sino que supone también en general una cuestión cultural de decir las cosas claras en su momento así te enfrentes al hombre más poderoso y a un conjunto de hombres que tiene poder en el Ejecutivo, en el Legislativo como congresistas que al final como seguidores o lacayos del poder político coordinan o con el Poder Judicial y el Ministerio Público, o que tienen sus papeles como topos e incluso en la Contraloría que también tiene un papel por eso debe ser pulcro. Eso ya es un tema de ingeniería política de cómo construimos nuestras instituciones y ahí tenemos que ir poniendo cerrojos y ver como mejoramos y sacamos estos elementos que le hacen daño a nuestras instituciones.

[1] Al cierre de esta entrevista Enrique Cornejo aún no había renunciado al partido aprista. Lo haría días después a través de una amplia carta abierta, donde rechaza el manejo que está teniendo el Apra y aunque sin mencionarlo, se dirige a García Pérez. 

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