A Deborah Poole, referente de la antropología en América Latina

Por: 

Jimena Lynch Cisneros

El 03 de enero de este año, a la indignación por el bombardeo de EEUU en Venezuela, se sumó la tristeza por la noticia de la muerte de Deborah Poole. 

Destacada antropóloga estadounidense, graduada en la Universidad de Michigan, doctora en Antropología por la Universidad de Illinois y profesora emérita de la Universidad Johns Hopkins, especializó su labor antropológica principalmente en el sur andino del Perú y en Oaxaca, México. 

Deborah Poole realizó una intensiva investigación etnográfica en la provincia alta de Chumbivilcas, en el Cusco. Profundizó en la historia y cultura de Chumbivilcas, en la importancia del “Qorilazo”, y analizó desde la antropología temas tales como el gamonalismo, el abigeato, los levantamientos campesinos y las batallas rituales, como "el Chiaraje”, mostrando las diversas maneras en las que el Estado se vinculaba y reconfiguraba a partir de estos temas. Su trabajo permitió, entre otras cosas, comprender la violencia como una forma de poder que puede producir identidades y establecer un orden social. 

Desarrolló también un importante trabajo sobre la cultura visual, revelando cómo la representación visual andina construye ideas y miradas del mundo andino, que se encuentran marcadas por un fuerte componente racial y colonialista. Asimismo, destacan sus trabajos sobre memoria luego del conflicto armado interno en el Perú. 

A partir de su exploración mediante trabajos de campo etnográficos intensivos, Deborah Poole logró confluir las maneras cómo se configuran la ley, los afectos, el lenguaje y el poder desde los espacios locales y comunales, y desde un análisis agudo comprender las distancias, conflictos y desencuentros históricos, sociales y culturales que es necesario poner en evidencia, principalmente en contextos neoliberales. 

Poole es hoy un referente de las contribuciones más significativas a la antropología del Estado, la antropología política y la antropología visual en el Perú, México y América Latina. Su labor no solo destaca por su rigurosidad y profundización, sino también por su compromiso, sensibilidad y mirada crítica, cuyos aportes sinceran conflictos, revelan desprecios e injusticias y apuntan a una antropología que contribuya con transformaciones sociales. 

Quienes fuimos cercanos a ella, podemos decir que Deborah Poole es el ejemplo de que las personas más brillantes pueden ser al mismo tiempo las más sencillas, generosas, abiertas, cálidas y decentes. 

Maestra y amiga, te quedas en Chumbivilcas, en el Cusco, en el Valle Sagrado, en Oaxaca y en Nueva York, pero sobre todo en el cariño y admiración de tantas personas que tuvimos la suerte de tenerte en nuestras vidas. 

Gracias por tu labor profesional, académica y tu calidad humana. 

Hasta siempre.