Que el gobierno de PPK no iba a poder caminar derecho, era un presagio desde abril. La victoria de PPK en junio, resultó pírrica. La mayoría aplastante de los adeptos de la mafia era total. Y, como lo hizo en 1963, al hacer alianza con el odriísmo y la oligarquía, el aprismo logró apearse al poder. A cuatro meses de su gobierno, PPK desnuda su orfandad política. Tiene técnicos, pero no tiene partido, tiene intenciones quizá pero no tiene políticos que sustenten sus ideas, pero las intenciones de sus adversarios van por otro camino.