PPK y Thorne ofrecen una política fiscal con expansión del gasto y reducción de ingresos tributarios, una apuesta muy riesgosa.
Los compromisos de gastos y la reducción del IGV en un punto porcentual anunciados por el presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) —sumados al mantenimiento de las reformas tributarias regresivas del exministro Segura y a la notable reducción de la tributación minera—, aumentarían el déficit fiscal hasta muy por encima del 3% del PBI.