Llama la atención la actitud de complacencia de las autoridades con el ritmo de crecimiento de la economía peruana. Se celebra que hayamos podido crecer entre 3.8 y 4 % el año pasado y que creceremos al ritmo de 4 % en los próximos 3 años. El objetivo de crecimiento de 5 % o más por año, que fue parte de la promesa electoral de la dupla PPK y Vizcarra y una de las condiciones claves para romper la trampa del ingreso medio, ha sido convenientemente olvidado.
