En la coyuntura electoral peruana del 2021, que ha encumbrado al profesor Pedro Castillo como presidente de la República y que asumirá el cargo el 28 de julio - aunque continua la pataleta perdedora de la Señora K y sus aliados a nivel nacional e internacional -, un personaje central en apoyo a estos sectores fascistas corruptos, ha sido el delincuente Vladimiro Montesinos Torres.