Claro que arde nuestra región del mundo y es muy importante señalar por qué. Pero no son vándalos los que la hacen arder, como nos quiere vender la derecha continental a través de su monopolio mediático. Tampoco son los pueblos, hartos de explotación, que se levantan a pedir justicia, paz y soberanía nacional. Son las fuerzas del abuso y el saqueo las que hacen arder la región, las que mandan a reprimir brutalmente y prefieren el incendio a la paz para defender sus intereses.






