EDITORIAL
Estando frente a la ampliación de una cuarentena prolongada, en el inicio de una muy discutida reactivación económica y con un nuevo enfrentamiento ante el Congreso, el Ejecutivo liderado por Martín Vizcarra se presenta ante la opinión pública dando tumbos y con algunas decisiones que luego tienen que ser derogadas porque aparentemente no cumplen con los requerimientos necesarios frente a una pandemia que creció desmesuradamente a pesar de los buenos inicios del accionar del gobierno.