Fue en una reunión en la universidad católica que una vez más se mancha de sangre y vergüenza donde se reunieron: el embajador de Brasil como representante de los intereses norteamericanos y de Bolsonaro, Tuto Quiroga como representante de la CIA, Fernando Camacho como cabeza del fascismo y como dueño del proceso de derrocamiento de Evo Morales, no estoy segura pero parece ser que Carlos Mesa también estuvo allí metiendo la pata, Waldo Albarracín y seguramente alguno más pisoteando toda institucionalidad, con la bendición de la cúpula de la iglesia católica, decidiendo a puerta cerrada quie


