Cuando Evo Morales ganó las presidenciales en octubre de 2005, pocos por no decir nadie hubiesen apostado a que una década después seguiría al frente del poder, con la posibilidad incluso de extender su mandato por diecinueve años consecutivos, si es que gana el referéndum del próximo febrero y los comicios de 2019 respectivamente, algo –al menos por ahora– perfectamente posible.
