Venezuela y Ecuador -países muy dependientes de la exportación de hidrocarburos- venden su petróleo en los mercados internacionales y están sujetos al vaivén de la demanda y de los precios. Habiendo caído el precio del petróleo en un 50% desde mediados del 2014 a la fecha y estando endeudados con préstamos pagaderos en petróleo, ambos países experimentan hoy una brusca caída en sus ingresos públicos. Pero no es este el caso de Bolivia, país también muy dependiente de sus exportaciones al Brasil y Argentina.