Los medios hegemónicos de la derecha continental que tanto escándalo hicieron con el golpe de Estado de noviembre de 2019 en Bolivia, presentándolo como un “levantamiento democrático”, guardan hoy silencio sepulcral o a lo sumo relegan a sus últimas páginas la noticia del contundente triunfo del MAS, con Luis Arce a la cabeza, en la primera vuelta de las elecciones en dicho país. ¿Qué pasó? No es que se trataba de un pueblo harto de un dictador, Evo Morales en este caso, del que finalmente se había librado.