2026: cambios en la recomposición del narcotráfico
Ricardo Soberón Garrido, analista en materia de Seguridad, Drogas y Amazonía.
Apenas iniciado el 2026, se han producido hasta tres hechos relevantes en diversas partes del territorio latinoamericano, que pueden ser determinantes en la modificación del funcionamiento de la cadena del narcotráfico en América Latina, especialmente en el caso de la cocaína y el fentanilo. Se mantienen prácticamente inalterables tanto la oferta como la demanda final de estos productos (350,000 has de coca, 2,700 tm de cocaína, 21 millones de usuarios), pero los cambios se pueden producir en el orden y manejo del transporte, almacenamiento y envíos de alijos de droga, es decir donde se producen los mayores montos de dinero.

En primer lugar, los impactos en el mediano plazo de la continuación de la política de bombardeo cinético de lanchas sospechosas1: van 151 los muertos por estas dudosas operaciones militares que realiza el Comando Sur de EE. UU en el Pacífico y el Caribe. Está lejos de acabar con el transporte marítimo de cocaína. Una modalidad de reemplazo son los frecuentes traslados de contenedores contaminados en barcos comerciales, que no han podido ser eliminados, ni siquiera controlados. Asimismo, las organizaciones criminales tienen a mano el envío de “narcos submarinos”, que tienen la misma capacidad de las lanchas, aunque con bastante mas demora.
En segundo lugar, las repercusiones de la operación militar del 3 de enero que llevaron a la captura y posterior secuestro del presidente Nicolás Maduro, pese a que quedó claro desde el inicio el rol marginal de Venezuela en el mapa del narcotráfico por declaraciones de las propias autoridades norteamericanas. Los cambios políticos y en materia de seguridad que sin dudar se producirán en Venezuela tendrán un impacto en las operaciones de los actores armados en la frontera con Colombia y los estados del Zulia, Táchira y Apure, principalmente, donde tienen presencia organizaciones como el ELN, el Tren de Aragua, el cartel del Golfo (actualmente en dialogo con el gobierno, 10,000 efectivos, 296 municipios, cartera variada) , que manejan las rutas terrestres dentro de Venezuela.
En tercer lugar, la muerte y caída de Nemesio Oseguera Cervantes alias “El Mencho”, líder máximo del Cartel Jalisco Nueva Generación supondrá una recomposición de los manejos territoriales dentro de México (en competencia con el Cartel de Sinaloa, máxime posterior al enfrentamiento entre los Chapitos y el hijo del Mayo Zambada. Como lo señala la colega Catalina Pérez Correa en reciente artículo en El Universal3, experiencias anteriores de la caída de Arturo Bertrán Leyva, del Chapo Guzman, Mayo Zambada, señalan tres cambios constantes: mayor violencia en el corto y mediano plazo, atomización y mayor capacidad de fuego de organizaciones que suceden al anterior4, y una disminución de la capacidad del Estado.
Luego supondrá cambios en el mapa de operaciones hemisféricas del narcotráfico hacia EE. UU y en menor medida Europa. Es de prever primero, la recomposición de las relaciones con organizaciones criminales colombianas para el aprovisionamiento de cocaína; luego, habrá un incremento de las operaciones desde el territorio ecuatoriano, para lo cual les urge mantener relaciones comerciales con organizaciones como los “Chones Killers”, “Lobos”, “Tiguerones” y “Lagartos”. La experiencia de Ecuador y el gobierno de Noboa son la muestra más palpable de las limitaciones de una estrategia de militarización y “mano dura” a ciegas.
Pero el cambio más importante sin duda podría darse en el Perú que puede ser nuevamente un territorio ideal para el desarrollo de actividades de producción y procesamiento de pasta base de cocaína. Se trata de “narco territorios” diseminados en las 19 cuencas cocaleras con escasas posibilidades de control y disuasión. Este año, el CORAH se plantea erradicar 19,000 has de coca, un monto significativamente menor al promedio normal5 (2025, 36,000 has erradicadas), como consecuencia de un necesario proceso de adecuación del CORAH al Ministerio del Interior.
Luego, observamos el aumento de las capacidades de almacenamiento encubierto y eficaz en ciudades, puertos y caletas del norte del país (La Libertad, Piura) a propósito de la expansión de la agroindustria (Virú, Chavimochic) y un deterioro mayor de las condiciones de seguridad e institucionalidad que observamos ocurre desde el 2016 en adelante. (13/2) El reciente decomiso por parte de la Policía y la Marina de 2.4 toneladas de cocaína en una embarcación con bandera ecuatoriana en aguas internacionales aledañas al territorio nacional, dan cuenta de esta nueva situación que vive el norte del país. La activación de las actividades comerciales que tienen como centro el puerto de Chancay son otro elemento de riesgo a considerar. Pero quizá el elemento más importante que permite suponer el rol del país en el mantenimiento y crecimiento del narcotráfico se refiere a la convergencia de actividades de extracción, procesamiento y almacenamiento de oro y cocaína en regiones estratégicas como el Marañón, el Nanay, el río Santiago en el norte del país. Las estrechas interrelaciones entre ambas actividades sobrepasan las capacidades de un Estado débil, inmediatista en la lucha contra la extorsión y el sicariato, y en permanente crisis política.
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1 https://apnews.com/article/boat-strike-caribbean-cartels-trump-drugs-658...
2 https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/asi-opera-el-clan...
3 “¿Un logro en materia de seguridad? “En: https://www.eluniversal.com.mx/opinion/catalina-perez-correa/un-logro-en...
4 https://www.abc.es/internacional/queda-radiografia-carteles-tras-caida-m...
5 https://www.cutivalu.pe/erradican-mas-de-578-hectareas-de-cultivos-ilega...
