Perversiones con el gas de Camisea

Por: 

Jorge Manco Zaconetti

Crónica de la vulnerabilidad energética

Siempre hemos sostenido la necesidad de tener un gasoducto alternativo al gasoducto que conecta el campo Malvinas (provincia de la Convención/Cusco con Lurín /Lima), por seguridad y autonomía energética desde el punto de vista del interés público y para satisfacer a millones de consumidores, sobre todo de la Macro Región Sur, los más pobres del país que ven frustradas sus expectativas de gozar de los beneficios de tener un combustible limpio, barato y seguro. ¡Mientras las transnacionales decidan sobre el destino de nuestros recursos naturales no habrá integración ni seguridad energética!

Ha tenido que suceder la deflagración del gas natural en el distrito de Megantoni en plena selva inhóspita el pasado domingo 1 de marzo, el cual ha paralizado el transporte del gas natural y de los líquidos de gas natural proveniente de los lotes 88, 56 y 57 que tiene grave consecuencias sobre los usuarios, empresas industriales, empresas de generación eléctrica, y estaciones de servicios tanto de GNV (gas natural vehicular) como los grifos de GLP (gas licuado de petróleo). Una crisis energética temporal y reversible si se adoptan medidas a favor del interés nacional con un nuevo gobierno y una política con visión país.

Por ahora la emergencia tendrá un tiempo de 15 días algo nunca visto desde el 2004 cuando se inició el transporte del gas natural desde La Convención a Lima/Callao el principal centro consumidor de gas natural. ¡Una vez más el centralismo limeño se impuso sobre las provincias!

Esta debacle del sistema energético en el Perú pensado por y para satisfacción de las empresas transnacionales en especial el gas de exportación del lote 56 efectivo desde el 2010, lote que no tiene reservas suficientes y cuyo contrato de exportación termina el 2028, es decir ahorita; de otro lado el contrato del lote 88 ligado al mercado interno se licitó en el año 2000 en el ocaso de la dictadura de Fujimori, siendo firmado durante el gobierno de transición del doctor Paniagua el 2001, e inaugurado en junio del 2004 durante el gobierno del dipsómano Alejandro Toledo. 

En el contrato de licencia por la explotación del gas natural y de los líquidos del lote 88 se fijaron elevadas tasas de regalías del 37.24 % en función que las reservas probadas de dicho lote fueron descubiertas por la transnacional holandesa Shell en 1984, que buscaba petróleo y lamentablemente encontró los importantes yacimientos de Camisea de gas natural que en dicha época no tenían la importancia que tienen ahora. 

Por ello la Shell y la Mobil devolvieron los lotes gasíferos en 1996, con inversiones superiores a los US $ 500 millones de dólares y reservas probadas de gas superiores a los 9 trillones (9 TFC) de gas natural que pasaron a ser propiedad del Estado peruano pero que el dictador Fujimori privatizó, en un modelo que favorecía sobre todo a las empresas del sector eléctrico, con una serie de subsidios siendo el más importante la Garantía de Red Principal (GRP) que garantizaba la rentabilidad del transporte (TGP) donde en un principio estaban las mismas empresas accionistas de los lotes 88 y 56. ¡Es decir, los millones de usuarios eléctricos financiamos en nuestras tarifas eléctricas, con un plus la construcción y rentabilidad el Gasoducto de Camisea a Lima, con un subsidio superior a los US $ 800 millones de dólares!

Las consecuencias las estamos pagando ahora pues no ha sido posible construir el Gasoducto del Sur Andino, como tampoco industrializar el gas natural por medio de una petroquímica básica que convierte el gas metano en urea o nitrato de amonio que tanto necesita la agricultura como la minería respectivamente. Es más, las reservas del lote 58, más de 4 trillones de pies cúbicos de gas natural, bajo responsabilidad de la petrolera estatal china CNPC usarán las instalaciones del Campo Malvinas y el único Gasoducto de Malvinas a Lima, donde se separa el gas natural y los líquidos de gas natural con lo cual se refuerza al único ducto existente agravando la vulnerabilidad energética. ¡Con lo cual se entierra por un largo plazo el abastecimiento para el Gasoducto del Sur Andino al menos que se encuentren más reservas de gas natural!

La deflagración del domingo pasado en especial afecta el transporte de gas y líquidos de natural explotado del lote 88, que está ligado al mercado interno con un precio regulado entiéndase barato tanto para los clientes regulados más de 2’073 mil usuarios de Lima y Callao para el 2025, y que tienen un consumo diario de 28 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Por tanto, el consumo diario de los 2’ 073 mil usuarios más o menos de 8 millones de limeños que utilizaron 28 millones de pies cúbicos diarios, más el consumo de los pequeños comercios no más de 8,257 empresas que utilizaron casi 7 millones de pies cúbicos diarios. 

Por tanto, la demanda residencial y de los pequeños comercios dependerá del remanente que haya quedado en el Gasoducto que viene de Camisea, desde el domingo primero de marzo pasado. Es más, para vergüenza ajena ¡Ni el propio ministerio de energía y minas ni el regulador sabe cuánto gas natural existe en el gasoducto!

El consumo promedio de gas natural del lote 88 en el 2025 ha sido de 664 millones de pies cúbicos diarios, donde las 40 empresas eléctricas de generación que “queman” gas natural en la forma de metano y etano las cuales consumieron 407 millones de pies cúbicos diarios. Ello significa que el 61 % del gas natural lo demanda el sector eléctrico, que compra el gas barato y vende la energía cara, gracias a las distorsiones y anomalías en la fijación de las tarifas eléctricas, donde el costo de generación resulta equivalente al 50 % de la tarifa que asumen y pagan los clientes regulados, los más de 9 millones de usuarios, que no debieran experimentar variación en sus recibos de electricidad, pues sus tarifas están reguladas por el Osinergmin.

Afectación

En primer lugar por sus efectos en los bolsillos, los primeros afectados son los más de 500 mil automovilistas y el transporte público que utiliza gas natural como combustible primario, pues si son duales tendrán que operar a gasolina que tiene un mayor precio, el cual se ha incrementado en razón de la agresión de los Estados Unidos e Israel a la República Islámica de Irán la antigua Persia, que tiene dicho sea de paso la cuarta reserva de petróleo en el mundo, con una producción diaria de 4 millones de barriles de crudo, siendo su principal mercado la República Popular China.

Por tanto, si el precio del petróleo crudo en el 2025 tuvo un promedio de US $ 68 dólares el barril, hoy con las crisis del Medio Oriente se ha disparado sobre los US $ 80 dólares con tendencia al incremento, y los derivados como las gasolinas, GLP y sobre todo el diésel 2 limpio de azufre también se han disparado aún más, afectando los bolsillos de los consumidores.

Si un taxista llenaba su tanque de gas natural con 20 soles para recorrer 120 kilómetros ahora tendrá que abonar más de S/ 50 soles para hacer la misma distancia con gasolina como combustible alternativo. El problema más grave lo tendrían los vehículos estructuralmente basados en funcionar con GNV es decir solamente consumen gas natural. Prácticamente dejarían de operar.

El problema es igual para todos aquellos vehículos que operan usando GLP (gas licuado de petróleo). Con el cierre del ducto de líquidos de gas natural que provienen de los lotes 88, 56 y 57 se ha paralizado el transporte de 82 mil barriles diarios de líquidos que eran transformados en la Planta de Fraccionamiento de Pisco bajo responsabilidad de la empresa Pluspetrol Perú Corporation (PPC). 

En dicha Planta que opera como una refinería se obtenía un aproximado de 40 mil barriles diarios de GLP que se venden en el mercado interno a través de Solgás, Lima Gas, Delta Gas, Z Gas y otras. Tenemos entendido que desde el martes 3 pasado el centro de ventas de la Planta de Pisco no está vendiendo GLP a las diversas unidades de cisternas de varias empresas. 

Si se tiene presente que desde el 2015 dejamos de ser autónomos en el consumo de este derivado del petróleo (GLP) de una demanda diaria de 75 mil barriles diarios más de un tercio tiene un componente importado. En verdad, el efecto real dependerá de los inventarios de este vital combustible y sobre todo de la especulación ante el racionamiento y escasez.

En el caso de las empresas eléctricas que utilizan el gas natural el efecto es variado según sea duales es decir si queman gas natural y como combustible alternativo usan diésel. En realidad, los afectados serían los “clientes libres” que pactan directamente el precio de la electricidad directamente con las empresas de generación o con las empresas distribuidoras. Pero ello es otra historia. ¡Volveremos sobre el tema!

Publicado en el  Diario UNO