El anuncio del pronto restablecimiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos es motivo de una alegría continental. Como me dijo una amiga desde el país del norte “una vuelta a la sensatez” en las relaciones entre los dos países. Ahora bien, qué produce este giro súbdito en una enemistad casi secular. Antes que nada la larga lucha del pueblo y el gobierno de Cuba por ser reconocidos en pie de igualdad en sus relaciones con los Estados Unidos.
