Una vez más el Congreso de la República decidió hipotecar la viabilidad democrática del país al dar paso a dos medidas que desandan lo aún poco logrado en el campo de la educación. La desnaturalización de la SUNEDU y el Proyecto de ley 904, que afecta la educación básica. A diferencia de otros retrocesos impulsados tanto desde el Ejecutivo, como del Congreso, ya no se trata de años perdidos, sino del futuro y en especial, de quienes dependen de la educación pública.