La historia del desarrollo económico del siglo XX y en lo que va del siglo XXI nos demuestra que los países que han alcanzado un mayor crecimiento económico, un creciente bienestar para su población, éste ha sido posible con políticas de valor agregado a las materias primas que producen. Es decir, industrializándose mientras en los últimos años en América Latina con excepción de Brasil y México, se imponen los principios del libre mercado y la cuestionable teoría de las ventajas comparativas que nos condena a la producción histórica de materias primas.
