Desde la Marcha sobre Roma, el movimiento fundamental y fundacional del fascismo que, a fines de octubre de 2022 cumplió su centésimo aniversario, la extrema derecha comprendió que el cuestionamiento a la democracia debía ser público, a la vista de todos, directamente en las calles y en abierto desafío al Parlamento, como símbolo de todos los valores republicanos en un sistema democrático y representativo.