Ricardo Soberón, analista
El problema de fondo es la compra del mayor tiempo posible antes de la salida absoluta de EE: UU, mientras se implementa el plan de rearme europeo, más allá de la situación de Ucrania. Parece lo más conveniente mantener una agenda cercana pero que no incluya la exigencia de garantías de seguridad para Ucrania que pedía Europa.