En un trabajo, un error se sanciona con una amonestación, dos errores, posiblemente con una suspensión. Si la falla ya es muy severa puede ser pasible de un despido.
En el Congreso, la agencia de empleos más moderna del país (tres mil trabajadores cobran mensualmente sus salarios y en los últimos 19 años su planilla se ha visto incrementada en 169%) existe un grupo de trabajadores que laboran para todos los peruanos, pero hacen lo que quieren, cuando quieren, como desean y sin ningún filtro en sus erróneas decisiones y menos en sus fallidas actitudes.