En el 2015 parece repetirse a escala ampliada la ofensiva reaccionaria del 2014 en Venezuela. Ahora son guarimbas en toda América del Sur y hasta los gringos arman su guarimba y amenazan con “Decreto Ejecutivo” al continente. El guión se repite en la misma Venezuela y pasa al Brasil de Dilma Roussef y a la Argentina de Cristina Kirchner. Pero hay una nueva e inesperada invitada a la fiesta del descrédito: Michelle Bachelet. El guión es simple, casi todos son dictadores o en camino de lograrlo, además de corruptos y algunos, como Maduro y Cristina Kirchner, asesinos.

