Dicen que muchas veces el remedio es peor que la enfermedad. Eso parece aplicar en este momento, cuando uno revisa algunas de las listas que ya se han empezado a perfilar para las elecciones de enero del año 2020. Y es que entre el vacío legal sobre la posibilidad de la reelección de los congresistas "disueltos" y el retorno de "viejas glorias" partidarias, todo parece indicar que los electores tendremos, nuevamente, que pensar muy bien para la próxima elección.