El viernes, Pedro Sánchez, presidente de España, anunció el adelanto de la convocatoria electoral al 28 de abril. Unas elecciones generales que son consecuencia de la ruptura de la mayoría que permitió la moción de censura que echó a Mariano Rajoy (PP) de La Moncloa. Una mayoría progresista y fundamental que, por errores tanto de las fuerzas independentistas catalanas como del mismo Gobierno que cedió en cuanto las derechas iniciaron la sobreactuación, se rompió la semana pasada al no dar luz verde a los presupuestos generales del estado.



