En las pasadas elecciones del 28 de abril se logró poner freno, después de una de las campañas más duras, intensas y polarizadas, al avance de la extrema derecha (VOX) y las derechas del Partido Popular y Ciudadanos que se extremaron con el fin de no perder votos. El voto ciudadano, movilizado por el temor a las derechas de los recortes pero también de retroceso en derechos y libertades, se movilizó de manera histórica y logró ponerles freno marcando el camino hacia un gobierno de coalición progresista. Este resultado hace un mes era ya excepcional en Europa.