En una ironía casi de novela, Dina Boluarte decide "celebrar" su año de gobierno liberando a Alberto Fujimori, por encima de cualquier instancia del derecho internacional y contra los convenios que el Estado peruano ha suscrito.
Diversos especialistas han evaluado lo irregular de la decisión tomada por el Tribunal Constitucional, aún sin la totalidad de sus miembros lo cual ya es de por sí una calamidad jurídica.