Ni el panorama más pesimista de cualquier analista político pudo presagiar el resultado que se dio anoche en el Congreso de la República con los 105 votos que sentenciaron la salida del presidente Martín Vizcarra. Ni su defensa airada ante el Pleno, distinta a su performance cuando fue el caso “Richard Swing” le fue útil para evadir la revancha de un parlamento que se la tenía jurada desde hace bastante tiempo.



