Tal vez no sea casual que un 19 de diciembre en 1941 Adolf Hitler asumiera el mando supremo de las fuerzas armadas alemanas y que años después, también un 19 de diciembre, Charles de Gaulle, quien dirigió la resistencia francesa contra los nazis, fuera reelegido presidente. Tal vez no sea casual tampoco que, en 2003, un 19 de diciembre, Cienciano del Cusco se coronara campeón de la Copa Sudamericana y nos enorgulleciera no tanto por su nacionalidad, como por lo que significó este triunfo antes popular que solo futbolístico con aroma a “fuera de la capital” y a plurinacionalidad.