El Gasoducto Sur Peruano (GSP), cuya buena pro se otorgó en el 2014, ha venido construyéndose a un ritmo importante. Sin embargo, en las últimas semanas las obras están virtualmente paralizadas, al punto que de los 4 frentes con que venía avanzando la construcción del GSP, solo dos de ellos se mantienen trabajando. De las 7,000 personas que venían laborando, se afirma que ahora solo unos 2500 se mantienen en sus puestos de trabajo. Es evidente que esta demora preocupa a todo el Perú, y particularmente a los cusqueños y todo el sur del Perú.
