No encuentro el termino psicológico para explicar esa actitud que suelen tener aquellos que viniendo de las clases C, D o E; o viniendo de la sierra, al lograr una posición económica o social, cierto de su esfuerzo, quieren darse el “gusto” – digamos – de poder comprarse un Rolex, un Bentley, o buscar vivir en La Molina o una zona que no sea en la que vivían antes, digamos un pueblo joven. Algunos, dan a sus hijos estudios en un colegio particular. En resumen, lo hacen y lo ostentan como un logro, como culmen de su vida, trasmitida a sus hijos o a su gusto personal.