La estabilidad del tipo de cambio es un objetivo permanente de las políticas monetarias en países con mercados de divisas relativamente pequeños o con alta apertura comercial. En el Perú, el Banco Central de Reserva (BCR) ha intervenido con compras recurrentes de dólares en el mercado cambiario desde finales de 2025 y en lo que va de 2026 para moderar la velocidad de su caída frente al sol. Estas intervenciones han tenido efectos significativos sobre las Reservas Internacionales Netas (RIN), el balance financiero del banco central y la economía en general.