A 25 años de su aparición la tecnocracia que paulatinamente reemplazó a los políticos de los partidos tradicionales está a punto de llegar a su fin. Curiosamente esto sucede cuando se cumple lo que hubiera sido el ideal de los primeros tecnócratas neoliberales: tener un gobierno cuyo gabinete ministerial está casi totalmente conformado por tecnócratas. Paradójicamente esto los acerca a sus funerales.