Estoy de acuerdo con los economistas que no ven en las remuneraciones tan solo un costo de producción, sino que las ubican principalmente como factor de demanda, es decir como un motor de la economía.
Félix Jiménez, Germán Alarco y otros muchos economistas que piensan y que asesoraron a Humala antes de que quede preso de la Confiep, sostienen que elevar el salario mínimo por ejemplo, además de ser clave en el tema de la distribución del ingreso en el Perú, es más que pertinente en un contexto de desaceleración económica como el que atravesamos en la actualidad.

