Ahora que los promineros se rasgan las vestiduras por la inviabilidad social del proyecto Tía María de la Southern en Arequipa,es bueno saber que el negocio de la gran minería en el Perú está lleno de incentivos tributarios.
Porque mientras solo se habla de los miles de millones de inversión y lo bueno que eso trae a la caja fiscal, no se saca la cuenta de lo que cobramos versus lo que deberíamos cobrar a un negocio bastante caro en términos sociales y ambientales.