La prisión preventiva que sufre Gregorio Santos ha generado el rechazo no sólo de los sectores de la izquierda sino de sus rivales políticos que consideran como un exceso que se le haya ampliado 7 meses la carcelería, pese a que lleva 25 meses en prisión sin que el fiscal haya podido sustentar una acusación en su contra.
