Lo que está viviendo hoy Guatemala me recuerda mucho a lo que pasó en el Perú a inicios de siglo. Otto Pérez, presidente del país centroamericano hasta hace unos días, al igual que Fujimori en el 2000, tuvo que renunciar en medio de una crisis política de envergadura donde ya no lo querían ni las piedras, y donde hasta sus amigos, aliados, empresarios afines y embajada gringa le bajaron el dedo al ver una movilización de cientos de miles en las calles.