El abrumador veredicto que arrojó el referéndum a favor de la propuesta reformista del presidente Vizcarra, le da a su gobierno una inyección de confianza y legitimidad social que puede ser aprovechada para emprender reformas que vayan más allá del plano político y judicial.
Esta lectura no escapa al entendimiento del presidente Vizcarra, quien aprovechó la tribuna del CADE para lanzar como iniciativa la elaboración de un Plan Nacional de Competitividad consensuado con los empresarios y la academia.




