Una vez conocido el resultado electoral del 11 de abril un grupo de comunicadores, desde espacios televisivos que intentan fingir como periodísticos, se lanzó a una cruzada mediática que pone al dueto comunismo-capitalismo como el asunto central que se juega en la realidad política peruana. La simplificación analítica que desempolvan esos voceros con vetustas categorías propias de la guerra fría crispa aún más un debate público con electores alienados y desconectados de la representación política.