Producto del proceso de elitización de la política nacional, vacío de representación regional y atomización de las izquierdas, en algunas regiones del centro y sur del país vienen apareciendo movimientos regionales con arraigo popular, con fuerte reivindicación étnica, que plantean un discurso radical para llegar al poder. Esta vez no se trata solamente de un discurso antiminero, sino de una suerte de discurso crítico al actual sistema político e institucional. Veamos las candidaturas más saltantes en este sentido.