Hay personas cuya trayectoria profesional puede resumirse en una disciplina. Se dice de ellas que fueron economistas, sociólogos, historiadores o juristas. Con Óscar Ugarteche ocurre exactamente lo contrario. Fue economista, sin duda, y uno de los más brillantes de su generación. Pero definirlo únicamente de esa manera sería reducir una vida que desbordó permanentemente las fronteras de cualquier especialidad.